¿Reputación o Prestigio?

Pueden sonar parecidos, pero no. La reputación y el prestigio no son lo mismo.

La reputación es lo que la gente piensa de ti con el tiempo: ya sea buena, mala o tibia. Y se construye a través de tus acciones, comportamientos; y lo que decides hablar o callar.

Y a diferencia de la reputación, el prestigio no se opina, sino que se reconoce. En su efecto, se puede definir como una reputación de alto nivel, porque nace cuando hay:

Así lo explica Rodrigo Romero, fundador de Limbo, a través de nuestra cuenta de Youtube:

El prestigio nace cuando tus acciones destacan.

Ya sea que tu marca tenga peso o que tu trabajo marque un precedente incluso cuando no estás, el prestigio te posiciona como un referente de inspiración.

Desde tu organización no te debes preguntar si te conocen, sino que ¿te recuerdan y por qué?

Y es que en limbo planificamos, ejecutamos y medimos campañas con resultados garantizados en:

Recordación, participación, credibilidad, confianza, cercanía y relevancia

…Y otras dimensiones emocionales de tu marca.

Sólo debes informarnos el territorio (cobertura), tu sector (industria), además de algunos otros datos que nos permitirán cotizar una campaña de comunicación estratégica según tu necesidad actual.

¡Aquí te entregamos una lista de marcas que han confiado en Limbo!