La madre naturaleza recupera lo que es suyo

Somos la primera generación en sentir los efectos del cambio climático, y la última generación en poder hacer algo al respecto”. 

Ese es el potente mensaje que lanza el movimiento activista internacional Extinction Rebellion a través del cortometraje “Mother Nature’s Power” (El poder de la Madre Naturaleza). Co-producido por la productora española Antiestático y la escuela de cine alemana Film Akademie de Baden-Württemberg, la pieza busca apoyar y motivar a los jóvenes involucrados en movimientos ambientales contra las grandes corporaciones y su impacto a nivel ambiental. 

La intención es motivar a los activistas a no darse por vencidos en su lucha por un futuro mejor

El objetivo de la película es que las personas comprometidas con estas causas, y la sociedad en general, “puedan sentirse representadas y motivadas a no darse por vencidas en su lucha por un futuro más seguro”, señalan desde Antiestático. Lo hace a través de la historia de una niña que ante la frustración de promesas vacías y falta de acciones reales para detener la emergencia climática, acude a la mismísima Madre Naturaleza en busca de ayuda. Y ésta, con la fuerza de sus recursos, lucha contra los principales culpables: las compañías de combustibles fósiles. 

Tal y como explican desde la productora, “Mother Nature’s Power” es el resultado de tres años de intenso trabajo de producción, durante los cuales el equipo ha enfrentado una pandemia y numerosos desafíos. El rodaje se ha llevado a cabo entre Alemania e Islandia, donde se han podido encontrar espectaculares localizaciones como volcanes, glaciares, mar, hielo, etc. Los profesionales involucrados han donado su tiempo y trabajo al proyecto, que ha requerido de colaboración internacional y gran parte de ella de forma remota. Nicolas Bori ha estado a cargo de la dirección del cortometraje. 

Acorde al mensaje que transmite, el rodaje de la pieza ha buscado reducir su impacto ambiental. Así, se ha mantenido al mínimo el equipo para la toma de imágenes en Islandia, siendo solo cuatro personas -director, director de fotografía, piloto de dron y productor-, los responsables de esta tarea, además de la actriz. Además, la localización técnica fue llevada a cabo de forma remota con imágenes satelitales, y la mayoría de ellas fueron encontradas cerca de la localidad de Vik (Islandia).

Desde Antiestático apuntan que algunas de las tomas han supuesto un desafío técnico. Por ejemplo, aseguran que las imágenes del iceberg fueron especialmente difíciles, pero el equipo “lo resolvió de manera creativa creando un modelo de técnicas de fotogrametría de material de archivo tomado y donado por Adam Cropp, piloto de drone de la National Geographic“.